Los desastres naturales, los trastornos sociales, las fallas de la infraestructura, la pérdida de personal clave, las pandemias y los ataques cibernéticos son solo algunas de las cosas que pueden hacer que una empresa se detenga. Junto con la posible pérdida de ingresos, la interrupción de la cadena de suministro y los aumentos de costos, siempre existe la posibilidad de que también se produzca un impacto negativo en los clientes.Leer más



